el Megalito

EL MEGALITO

Como todas las mañanas de este último mes, cogí mi bici a continuar mi peregrinación, mi viaje hacia dentro, como decía yo cuando me preguntaban.

Aquel día salía del Sarria. Era primavera y la zona estaba espectacular. Me dirigía hacia PortoMarin; me habían hablado mucho de esa zona y le tenía muchas ganas.

Iba a buen ritmo, cruzando pequeños pueblecitos gallegos: naturaleza y humanos en comunión, rebaños de vacas, árboles y el camino.


El tiempo empezó a nublarse y los truenos se convirtieron en la música de mis oídos.

Comenzaron a caer las primeras gotas y no se veía ningún lugar donde ponerme cubierto. 

Salí del camino principal buscando refugio. El camino era estrecho y difícil pero por suerte al poco tiempo a lo lejos vi una especie de cueva y aprete el pedaleo.


La lluvia caía cada vez más con más fuerza. Al acercarme, me di cuenta que no era una cueva, sino una especie de megalito. Me serviría igual, sería ideal para resguardarme de la lluvia.

El espacio era pequeño, pero suficiente para que yo, aunque un poco incomodo, me refugiara.

El megalito tenía tres piedras de base, yo me metí entre ellas, cuando de pronto sonó un gran estruendo. El megalito tembló y cayó sobre mí, quedé en una posición imposible, retorcido; una de las piedras me aprisionaba y me ahogaba.

Pude girar la cabeza y un rayito de luz ilumino un texto grabado en la piedra que decía:

"Aquel que aquí  chegar  tiviera  potestade de suprimir un feito do pasado desta malograda humanidade. E deberá ser tal feito que mellore a vida humana, e non podera sair de aquí ata que esta encomenda sexa cumprida"(Quien llegue aquí tendrá el poder de suprimir un hecho del pasado de esta desventurada humanidad. Y debe ser un hecho que mejore la vida humana, y no podrá irse de aquí hasta que se cumpla esta orden)


Mas abajo se leía:

"Conxúrao con estas palabras TSHUKA, TSHUKA feíto do pasado TSHUKA, TSHUKA, TSHUKA, TSHUKA"
 

La postura era imposible, mire a mi alrededor como pude: no había nadie. Un escalofrió me corrió por la espalda,


Estaba solo y atrapado, en medio de la nada…


Tras varias horas bajo la piedra y ya desesperado, empecé a leer y releer el texto, al principio no lo entendía, el gallego no es lo mío, pero me sirvió para distraerme, luego empecé a elucubrar. ¿qué hecho del pasado cambiaria?

Después de mucho pensar en guerras, en fanatismos, en ambiciones desmedidas, apareció una idea absurda, casi ridícula en mi cabeza: el petróleo.

Me reí en mi desesperación y dije:

-TSHUKA fuera petróleo TSHUKA TSHUKA… joder, no lo he dicho bien.

Tome aire y grite con todas mis fuerzas:

-TSHUKA TSHUKA fuera petróleo TSHUKA TSHUKA  TSHUKA  TSHUKA

Espere y no paso nada. Volví a reírme, esta vez de mí mismo; yo, el mayor escéptico del mundo, dando crédito a estas absurdas letras escritas en piedra. Pero releí de nuevo el texto.

- ¡un hecho del pasado! -  grite

Entonces dije:

-TSHUKA TSHUKA que nunca se descubriera el petróleo TSHUKA TSHUKA  TSHUKA  TSHUKA

Un gran estruendo resonó. Un rayo cayó sobre el megalito, que me liberó y caí desmayado.

Desperté en el hospital. Me dijeron que me habían encontraron tirado en la orilla del camino.

Al salir del hospital, me quedé atónito: no había coches de combustión, ni plástico, ni nada relacionado con el petróleo, se respiraba un aire limpio, con olores desconocidos para mí.

No lo podía creer, ¿estaba soñando? ¿El pasado había sido corregido?

 

Angeles Fernandez

 

 


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