El mostrador de enfermería es una barra de bar.
Cada vez que algo se cuenta la verdad se desgasta, como si lo contado se lanzara al espacio y se despedazara por el roce de las miradas de quienes lo recuentan, por eso esta vez lo cuento yo, la persona a quien sucedió, para ver si al contarlo, yo mismo, soy consciente de lo que pasó, ..., es como alejarse para ver un paisaje, alejémonos: Antonio Díaz es llamado y entra a la sala de tratamientos, se pone una mascarilla, se lava las manos, le toman la temperatura y la tensión, se sienta en el sillón que le indican, la enfermera le toma una vía, le ponen las bolsas y los medicamentos van entrando al torrente sanguíneo gota a gota. Antonio no puede parar de hacerlo, de girar la cabeza y dirigir la mirada hacia el goteo; de vez en cuando, cada quince minutos por ejemplo, y al mirar al rededor se da cuenta de que todos los que allí están sentados, frente a frente, de vez en cuando miran su gotero. Todos miramos nuestro gotero de vez de en cuando, como se mira la lluvia. La sala e...