TULIPANES ROJOS

TULIPANES ROJOS

Al otro lado del cristal el hombre en bata blanca y mascarilla por debajo del mentón toma nota de quienes vamos llegando. Ningún paciente necesita acreditar que es quien dice ser: el paciente. El cartel que ya nadie lee, reza en  mayúsculas "Esta no es la ventanilla de información". No importa. Enfermos o acompañantes, todos preguntan.

El tiempo se pone en marcha, inquieto, lento, monótono.

 La enfermera me llama; el apellido, como siempre, a medias. Hace tiempo que no reivindico mi nombre completo. Solo Hacienda sabe cómo me llamo, sin errores…

- primero hay que ponerle una vía -me dice - luego tendrá que esperar unas horas, pueden ser  4,5…, depende…"

Como aquella no es la ventanilla de información no me atrevo a preguntar de qué depende, ni si puedo comer ni si puedo beber ni si me puedo ir  a casa y ya volveré…

La sala de espera está vacía.

Apenas he abierto mi libro entra una anciana, flaca, menuda. Intento leer. No he acertado con la novela. Me aburre. Tampoco quiero conversar.  Hundo mis ojos en las páginas que leo sin leer... Noto su mirada obstinada en mi cráneo. Mi frialdad no le impide interrumpir mi desgana intelectual

-"Y a vd. ¿cuándo le toca?" _

-No lo sé- respondo con sequedad. Finjo volver a mi lectura creyendo que no se atreverá a una nueva injerencia. Pero como lo primero que se pierde es la esperanza inicia un enredado monólogo plagado de lamentos.

-"Es que como no tengo gafas no puedo hacer nada, no veo". Vuelca en la silla el contenido de su bolsito con el estruendo de las pequeñas cosas que caben en el bolso de una anciana, dejando al descubierto su desnudez espiritual.

-"Yo tengo una perra que llora cuando ve que me arreglo para salir. La rescaté de una protectora. Antes no lloraba. No sé por qué lo hace ahora. Me ha dicho el veterinario que la lleve a un psicólogo de perros porque tiene el síndrome del perro abandonado ¡qué ocurrencia!.¡ Es más lista..!- Sonríe

Infatigable. Insiste.

-Y vd. ¿qué perro tiene? - Yo no le hablo de Moma que ya no llora y juega con las olas

El silencio viste el aire.

Entra un hombre. Su expresión gris, como su piel. Da los buenos días en voz baja, apenas audible, sin apartar la mirada del suelo. Detrás de él una joven lo saluda con un ¡cucú! infantil . Pone en sus manos un envoltorio. Es un bocadillo y un botellín de agua.. Esboza una sonrisa emocionada. Yo los miro fingiendo no mirar. Veo cómo ella le acaricia las manos y cuando se marcha lo mira con la esperanza en sus labios. Inmóvil, él presiente que será el último diagnóstico.

En el otro extremo de la sala, dos mujeres, madre e hija  hablan de una adolescente, hija y nieta. La "Tablet", se ha convertido en compañera de insomnios y pesadillas nocturnas. No sabe que una de ellas espera bajo la luz fluorescente en la sala de un hospital.

La anciana del perro se aburre.

De nuevo hurga en su bolso. - es que tengo mucha hambre. Si tuviera alguna moneda…

 Yo no se la ofrezco, finjo seguir enfrascada en mi tediosa lectura.

Insiste -dónde está el mando de la tele; quiero ver el concurso.

-¡No! - le digo en tono marcial. Me mira asustada y cierra los ojos. La despierta el crujir del papel que envuelve el bocadillo del hombre mohíno.

-¿De qué es el bocadillo, es de tortilla?-

-Sí, y de jamón y queso-le contesta mirando el jamón que sobresale por los bordes del pan como una puntilla

- es que yo tengo mucha hambre y mi hermana ni viene ni me coge el teléfono. ¡qué …jodía! Seguro que se está comiendo un bocadillo con pan tierno. Y yo, aquí…penando-.

Por fin, oigo mi nombre. Recojo torpemente el cuaderno de pasatiempos, la novela, el bolso, el abrigo. Lo deposito todo en el suelo y me tumbo en una especie de cápsula.

-"No se mueva- me dice-, son solo treintaicinco minutos"-

Cierro los ojos, pauso la respiración. La máquina se pone en marcha; me pica la nariz, quiero toser, me hago pis. Quieta. No me muevo.  35 minutos apenas dan  para repasar…tantos momentos, tantos errores.

Un timbre. Abro los ojos. La prueba ha sido negativa.

Esa tarde compro un ramo de tulipanes rojos.

 

Eva M-B …                   2 de marzo 2026

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