TRES DESEOS

TRES DESEOS

Enero 2026

El sol resplandecía. Luís se sentía a gusto bajo esos rayos que transmitían. Estaba leyendo un libro sentado a la orilla del río. El sonido de los pájaros y la corriente del agua era música relajante.

Oyó un ruido y se puso en guardia por si había algún animal amenazante. Divisó un hombrecillo pequeño de orejas largas con cara de simpático que le habló:


_ Soy el duende de los deseos. Pídeme tres y te los concederé.

Luís atónito dijo:

_ Siempre he sentido curiosidad por la vida de Jesús de Nazaret. ¿Puedes transportarme a esa época sin que pierda mi noción del hoy?


_ ¡Concedido! Si te ves en apuros llámame por mi nombre, Samuel.


Luís se vio en una montaña entre la multitud de gente que escuchaban al Maestro, un hombre que hacía milagros. Es posible, él a veces creía en los milagros. Los padres de Jesús se llamaban José y María. En la religión Católica de Luís el niño había sido concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Decían que ya desde pequeño no se adaptaba a la sociedad en que vivía y lo catalogaban como rebelde y revolucionario. Predicaba con frases como: "Ama a tu hermano como a ti mismo" "No hagas a nadie lo que a ti no te gustaría que te hicieran" "El que esté libre de culpa que tire la primera piedra" etc... Luís sabía lo de la piedra. La mujer que consideraban adúltera (lo fuera o no) era metida a un hoyo y le arrojaban piedras hasta su muerte. Le sonaba que en algunos países aún pasaba. Poco habían cambiado las cosas.

Jesús, quería transformar ese mundo de masacres, luchas, odio, sangre, y la corrupción que da el poder, por otro lleno de amor, paz y unidad entre unos y otros. Predicaba con el ejemplo.

Luís lo adora. Le gusta como habla, su bondad, su ternura, su justicia.


El Maestro va cargado con un madero en forma de cruz hacia el monte donde será crucificado. A Luís le habían enseñado que Jesús murió por nuestros pecados. Va llorando detrás de Él. Se preguntaba a sí mismo: ¿Qué pecado he cometido yo para que Jesús muera así? ¡Cuántas cosas había escuchado que no le encajaban!.


María no tiene consuelo, está traspasada por siete puñales de dolor. Ve el sufrimiento de su hijo para al final encontrar la muerte. Otras madres tal vez no se llamarían Marías, pero, vivieron lo mismo que ella, al ser crucificados también sus seres queridos. En la religión de Luís, sólo está María, no se menciona a ninguna madre más.

Jesús murió de la misma forma que tantos otros de la época. En su caso por llevar la contraria a los poderosos. Tal vez igual que hoy, solo que ahora son "accidentes" , se ahogan en la bañera, se caen por el balcón...

Cuando el soldado Longino atravesó el pecho de Jesús con su lanza...Luís ya no pudo más y gritó desesperadamente: ¡¡SAMUEL!!


Apareció el duendecillo. Luís le dijo: _¡Sácame de aquí!


_ Llevas dos deseos gastados. Conocer a Jesús y sacarte de esa época. Solo te queda uno, ¿cuál prefieres?


_ ¡Devuélveme a enero 2026! Poco aprendimos de sus enseñanzas. El mundo sigue igual de injusto.


Mari Carmen Olmos

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